JUSTICIA GRATUITA Y TURNO DE OFICIO

Hoy 12 de julio celebramos el Día de la Justicia Gratuita y el Turno de Oficio, por ser la fecha de aniversario de la entrada en vigor de la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita, primera norma que desarrolló el derecho fundamental reconocido en la Constitución Española de 1978.

El derecho a la asistencia jurídica gratuita viene reconocido concretamente en el artículo 119 de la Constitución Española y es un derecho fundamental de los ciudadanos. Este derecho viene regulado en la Ley 1/1996, de 10 de enero, de Asistencia Jurídica Gratuita. Es necesario dignificar la situación en la que trabajan los letrados del Turno de Oficio, quienes, a menudo, se ven obligados a trabajar en precarias condiciones.

Para garantizar el buen funcionamiento del Turno de Oficio y la dignidad de la profesión de abogado, así como para defender de la mejor forma posible los intereses de los ciudadanos y ser voz de los más desfavorecidos es necesario que los políticos y la Administración Pública doten con fondos suficientes para poder prestar este servicio. Se hace absolutamente imprescindible colaborar todos juntos para garantizar la continuidad del servicio de asistencia jurídica gratuita y turno de oficio, y de este modo velar por los derechos e intereses de los colectivos sociales más desfavorecidos.

No es asumible, ni coherente, ni aceptable que haya que esperar al Fondo de Liquidación Autonómico, para saldar la “deuda” con los Colegios de Abogados, en concepto de adeudos por Turno de Oficio a los colegiados.

Se trata de un gasto público, del que se sabe, a conciencia y desde el momento previo a aprobar los presupuestos, de su existencia y necesidad, por lo que hay que presupuestarlo a conciencia y no, como a menudo sucede, por debajo del gasto real necesario para que el servicio funcione.

Es inadmisible que los letrados del Turno de Oficio tarden una media de 7 meses en cobrar sus honorarios por las actuaciones realizadas en asuntos de patrocinio gratuito.

El sistema es trimestral, por tanto, en sí mismo ya no viene remunerado a mes vencido. Pero si a ello, le añadimos que los trimestres no se abonan puntualmente, los retrasos son absolutamente inasumibles para que los letrados y sus familias puedan vivir con dignidad. No olvidemos que, estamos hablando de una profesión, de un trabajo que tiene que ser debidamente remunerado, pero sobretodo, debe serlo en tiempo y forma, y que, al igual que todo trabajador cobra y así ha de ser, a final de mes; así como los diputados, concejales, alcaldes y demás miembros de la clase política, todos los meses, religiosamente, reciben su salario. Por no olvidarnos de los profesionales sanitarios o aquellos que se dedican a la educación. No es aceptable, ni coherente, que en el caso de los letrados, la demora sea de meses. Es intolerable pedir un esfuerzo tan grande a los profesionales de la justicia que dan voz a quien menos tiene y quienes también tienen necesidades y obligaciones a las que han de hacer frente.

No es de justicia que siempre se pida el esfuerzo al mismo colectivo, tan necesaria e importante es la sanidad pública, la educación pública y demás servicios públicos de que gozamos, como lo es la justicia. Máxime en un Estado social y democrático de derecho como lo es España.

Especialmente en el día de hoy, me parece importante y esencial reivindicar la dignidad y el esfuerzo de todos los profesionales que defienden, luchan y trabajan diariamente por el turno de oficio, y por todos los ciudadanos más vulnerables y necesitados de defensa. Gracias y enhorabuena a todas las personas que hacen posible prestar este servicio a la ciudadanía. Con vuestro esfuerzo y sacrificio hacéis de este mundo un lugar mejor y más justo.

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